“Data is the oil of the digital era”

– The Economist (2017)[1]

En la actualidad, el desarrollo exponencial de la tecnología y la complejidad que implica la era digital para la industria legal ha obligado a los agentes involucrados a implementar métodos innovadores y en sintonía con estos fenómenos, para continuar siendo competitivos dentro de un mercado cada vez más cambiante, exigente y flexible. Una manifestación importante de la era digital para todas las industrias es el Big Data o Macrodatos. El concepto de Big Data ha sido utilizado desde los años 90 y hace referencia a grandes conjuntos de datos e información que sobrepasan la habilidad común de procesamiento en un tiempo relativamente corto[2].

Al trasladar este concepto a la prestación de servicios legales, cabe preguntarse: ¿cómo podrían beneficiarse los clientes que contratan prestadores de servicios legales que usan y analizan Big Data?

Un reporte emitido por McKinsey & Company[3] estableció que las organizaciones que dirigen sus actividades regidos por políticas de manejo de Big Data tienen 23 veces más posibilidades de adquirir clientes, 6 veces más posibilidades de retener dichos clientes y 19 veces más posibilidades de tener resultados rentables.

Aunque el uso y análisis de Big Data trae grandes beneficios para los prestadores de servicios legales, también se pueden encontrar varios beneficios para los clientes que contratan oficinas o firmas que usen esta herramienta:

 

  • Esta herramienta permite que una oficina o firma logre sistematizar su experiencia a través de diversos filtros, como áreas del Derecho, casos exitosos y cuantías entre otros; en general, información que resulta útil para el cliente a la hora de elegir un determinado asesor legal para un caso concreto.
  • El manejo de Big Data al interior de oficinas y firmas de abogados permite establecer propuestas de honorarios más estandarizadas y predecibles para el cliente, tema que suele ser complejo en la práctica legal. De esta forma se estandarizan precios según experiencias sistematizadas y así no hay sorpresas para el cliente ni precios disparejos.
  • El uso y análisis de Big Data permite predecir fallos o consecuencias jurídicas de trámites en específico, situación que beneficia al cliente al ofrecerle un escenario probable del desarrollo de su caso concreto a partir del estudio sistematizado de casos pasados similares.
  • Adicionalmente, se facilita la etapa investigativa de cualquier caso o transacción debido a que permite organizar información obtenida en procesos o trámites anteriores que probablemente se repiten en casos de la misma naturaleza. De esta forma se reutiliza información bajo un sistema de fácil acceso y los abogados se pueden enfocar en los elementos diferenciadores de cada caso.
  • Finalmente, el Big Data permite automatizar ciertos procesos que se repiten en trámites iguales. Esto se presenta cuando el prestador del servicio legal usa el mismo formato documental para varios casos, como por ejemplo demandas, quejas, contratos, poderes, entre otros. Con un análisis de las versiones de estos documentos usados en casos exitosos, se pueden generar modelos en donde solo se requiera incluir los datos de cada supuesto, beneficiando al cliente a través de un número menor de horas facturadas y los abogados pueden enfocarse en la parte analítica del caso.

 

En conclusión, el desarrollo de nuevas tecnologías le plantea a la industria de servicios legales el reto de transformarse y adaptarse a nuevos modelos que están acordes con la realidad global, siendo competitivos en un mercado acelerado y cambiante. Aunque esta industria, por la forma en que se ha desarrollado y el valor que le otorga a la tradición, ha sido bastante resistente a incorporar cambios, el Big Data como manifestación de la era digital pone sobre la mesa una oportunidad eficiente, rápida, escalable y confiable de manejar la cantidad de información que produce a favor de las firmas y oficinas de abogados, agilizando y mejorando procesos respecto de la forma en que trabajan.

[1] Tomado de: https://www.economist.com/leaders/2017/05/06/the-worlds-most-valuable-resource-is-no-longer-oil-but-data

[2] Snijders, C.; Matzat, U.; Reips, U.-D. (2012). «‘Big Data’: Big gaps of knowledge in the field of Internet». International Journal of Internet Science. 7: 1–5.

[3] Tomado de: https://www.mckinsey.com/business-functions/marketing-and-sales/our-insights/consumer-data-privacy-and-personalization-at-scale

Por David Múnera Palacio


Referencias