La consolidación del ecosistema emprendedor en Colombia se ha venido estableciendo gracias al éxito de empresas con modelos de negocio innovadores. Con el ánimo de promover aún más esta consolidación, con la Ley 2069 de 2020 (Ley de Emprendimiento), se estableció un marco regulatorio favorable para incentivar el crecimiento y la creación de nuevas empresas, con especial énfasis en las cooperativas de la economía solidaria.

Como herramientas para promover el emprendimiento en Colombia, se resaltan la creación de la Arenera o sandbox regulatorio en todos los Sectores Administrativos, para realizar la promoción de actividades de tecnología, innovación, uso sostenible del capital natural y/o tendientes a la mitigación de la acción climática, por medio de la creación de un ambiente vigilado, para el desarrollo de modelos de negocio que apalanquen la economía de alto valor agregado y sostenible en distintos ámbitos, y la creación de líneas especiales de crédito generadas por la agencia de emprendimiento e innovación del Gobierno Nacional (iNNpulsa Colombia), con recursos públicos, promoviendo el acompañamiento de emprendimientos de alto potencial de innovación y de financiación, con el fin de generar más desarrollo económico y equidad para los colombianos.

Colombia se ha convertido en un referente a nivel regional en el fomento del ecosistema de emprendimiento, junto con otros países que se destacan por sus medidas para fomentar el ecosistema del emprendimiento.

Brasil, por su parte, se ha destacado por tener políticas para fomentar el emprendimiento, tales como, el decreto del 9 de febrero de 2018, por medio del cual se regula el marco legal de la ciencia, tecnología e innovación, así como el marco legal para startups promulgado en 2021. Mediante esta regulación se busca impulsar la innovación y la creación de empresas, así como, promover entornos de sandbox regulatorios. Asimismo, se destaca que estas regulaciones buscan un régimen especial para la contratación pública de dichas empresas, facilitando la participación de estas empresas en licitaciones.

En México, la “Ley de Reemprendimiento”, impulsada en octubre de 2017 por la Asociación de Emprendedores, tuvo como objetivo la disminución de costos y trámites para la creación y el cierre de empresas. Además, se abrieron las puertas a otros medios de financiación de emprendimientos diferentes a los bancos, acudiendo a empresas FinTech que ofrecen créditos. En 2021, estas empresas representaron el 6.3% del financiamiento de emprendimientos a diferencia del 2,8% de 2020, y han crecido un 125% en el último año.

Estados Unidos se ha destacado por ser un referente en temas de emprendimiento y desarrollo de pequeñas empresas. Además de tener sus propias políticas de emprendimiento, el país es la sede principal de la empresa BlackRock, la mayor gestora de fondos de inversión del mundo que fomenta el crecimiento de empresas a nivel nacional e internacional. También abrió la posibilidad que extranjeros puedan emprender en el país, lo cual ha sido aprovechado por los emprendimientos latinos, que representan aproximadamente $500 billones en ventas anuales.

Si bien hay iniciativas regulatorias tendientes al fomento de emprendimientos en Colombia así como diferentes regulaciones que buscan apoyar la constitución de sociedades emprendedoras (caso de las BIC) y esquemas regulados de financiación para estos proyectos, consideramos que la regulación es insuficiente para cubrir la realidad de las iniciativas de negocio que se presentan en nuestro país, y es necesario un mayor esfuerzo legislativo y económico para aprovechar el potencial de estos emprendimientos en el impulso a la economía mediante la generación de empleos, la automatización de procesos, la mayor eficiencia en el desarrollo de actividades cotidianas y sobre todo una mayor inclusión de los ciudadanos a nivel intersectorial en la contratación de productos y servicios.

Escrito por: Antonio Elcure, asociado de Banca, Finanzas & Mercado de Capitales, y Sara Ferrer, estudiante semillero.